MEDICINA GENERAL

MANTENÉ TUS PULMONES SANOS Y FUERTES

Tus pulmones son los órganos más grandes de tu cuerpo y trabajan con tu aparato respiratorio para permitirte inspirar aire fresco, deshacerte del aire viciado e incluso hablar. 

Ese sencillo, pero imprescindible el acto de respirar que nos mantiene vivos se lo debemos a nuestros pulmones, unos de los órganos más activos de nuestro cuerpo y que si no los cuidamos pueden sufrir de serios males como la tuberculosis (el más común), asma, hipertensión pulmonar y cáncer de pulmón.

Es importante tener los pulmones sanos dado que como par, son uno de los órganos más activos del cuerpo y sin duda, uno de los más importantes. Podemos pasar semanas sin comida y días sin agua, pero no mucho tiempo sin aire. En ello radica la importancia de cuidarlos.

Por eso, a continuación ofrecemos diez sugerencias para mantener nuestros pulmones saludables:

  1. Evitar el tabaco. Este es el consejo más importante; no sólo se trata de no fumar o dejar de hacerlo, sino de no estar expuesto en ningún momento al humo de los cigarrillos.
  2. Realizar ejercicio físico. El deporte y la actividad física mejoran la capacidad pulmonar.
  3. Evitar en la medida de lo posible lugares de alta contaminación como pueden ser zonas con mucho tráfico de vehículos o zonas industriales de mucha producción de humos. En los casos que se pueda tomar caminos alternativos.
  4. Visitar frecuentemente ambientes naturales con mucha vegetación. Pueden ser tanto parques y jardines como excursiones al campo.
  5. Utilizar mascarilla siempre que se usen productos químicos o sustancias que puedan desprender vapores, así como cuando se realicen trabajos en los que puedan producirse partículas en suspensión.
  6. Buena alimentación. La alimentación es un factor determinante para mantener saludables todos los órganos de nuestro cuerpo, de modo que una dieta equilibrada rica en frutas y verduras favorecerá el correcto funcionamiento de nuestros pulmones.
  7. Evitar el sedentarismo. Fomentar hábitos de vida en el que se reduzcan las horas de permanecer sentados o tumbados ayuda a mejorar sensiblemente el estado de salud de los pulmones.
  8. Reducir el estrés. Un estrés patológico y continuado afecta a diversos sistemas de nuestro organismo, no quedando libre de perjuicio los pulmones.
  9. Respetar las horas de descanso. Los trastornos en el sueño afectan principalmente al sistema nervioso. Esta afección puede derivar en perjuicios en otros órganos como pueden ser los pulmones.
  10. Realizarse un chequeo al menos una vez al año. La realización de pruebas médicas que evalúen el estado del sistema respiratorio ayuda a prevenir diferentes padecimientos y a tomar las medidas pertinentes, en caso necesario, para mejorar el estado de salud general. Por ejemplo, las evaluaciones del estado del sistema respiratorio mediante diferentes pruebas nos pueden dar una señal de alarma para realizar más ejercicio, ayudando a cuidar de los pulmones.

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