DERMATOLOGÍA

HABLEMOS DE LUNARES

5 (100%) 5 votes

Los lunares son un tipo de crecimiento en la piel que aparece como pequeños puntos marrones oscuros y son causados por grupos de células pigmentadas. Generalmente aparecen durante la niñez y la adolescencia.

Lo común es tener entre 10 y 40 lunares. El lunar típico es una mancha marrón y casi siempre mide menos de 6 milímetros de diámetro, el tamaño de una goma de lápiz. Sin embargo, los lunares pueden tener diferentes colores, formas y tamaños y es importante estar atentos ya que pueden cambiar de aspecto o desaparecer con el tiempo. Controlar los lunares y otras manchas pigmentadas es un paso importante para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno (tipo de cáncer de piel que se cura en mas del 95% de los casos con un diagnostico a tiempo).

Los lunares surgen cuando las células de la piel (melanocitos) crecen en grupos o aglomeraciones. Los melanocitos se distribuyen por toda la piel y producen melanina, el pigmento natural que le da color a tu piel.

Entre los factores que aumentan el riesgo de padecer melanoma se encuentran los siguientes:

  • Nacer con lunares grandes: Si miden mas de 5 cm de diámetro
  • Tener lunares poco comunes. Los lunares que son de forma irregular y más grandes que un lunar común.
  • Tener muchos lunares. La presencia de más de 50 lunares comunes indica un mayor riesgo de padecer melanoma.
  • Tener antecedentes personales o familiares de melanoma

La guía «ABCDE» puede ayudarte a determinar si un lunar o una mancha pueden ser un melanoma u otros tipos de cáncer de piel:

  • «A» – asimetría: Una mitad es diferente de la otra.
  • «B» – borde: Busca lunares que tengan bordes irregulares, cortes u ondas.
  • «C» – color: Busca crecimientos que hayan cambiado de color, que tengan muchos colores o que presenten un color irregular.
  • «D» – diámetro: Busca nuevos crecimientos en lunares que tengan más 6 milímetros.
  • «E» – evolución: Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o altura, en especial, si parte de un lunar o su totalidad se vuelve negro. Los lunares también pueden evolucionar y producir nuevos signos y síntomas, como picazón o sangrado.

Las siguientes medidas preventivas pueden ayudar a limitar la aparición de lunares y el melanoma, la principal complicación de estos:

  • Presta atención a los cambios: Familiarízate con la ubicación y patrón de tus lunares. Examínate regularmente la piel para detectar cambios en todo el cuerpo.
  • Protégete la piel: Toma medidas para protegerte la piel contra la radiación ultravioleta (UV); protégete del sol o de las camas solares.
    • Utiliza protectores solares TODO EL AÑO. Aplícate protector solar alrededor de 30 minutos antes de salir al aire libre, aun los días nublados. Utiliza un protector solar que tenga un factor de protección solar de al menos 30. Aplícatelo generosamente y vuelve a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si estás nadando o sudando.
    • Cúbrete, Las gafas de sol, los sombreros de ala ancha, las mangas largas y otra ropa de protección pueden ayudarte a evitar los nocivos rayos UV. Además, es aconsejable que uses prendas fabricadas con tela especialmente tratada para bloquear la radiación UV.
  • Evita las horas en las que el sol está más fuerte. los rayos solares son más fuertes entre las 10 a. m. y las 4 p. m. Programa actividades al aire libre para otros momentos del día, incluso en días nublados o en invierno.
  • Evita las lámparas de bronceado y las camas solares ya que emiten radiación UV y pueden incrementar el riesgo de padecer cáncer de piel.

Pide una consulta con el médico si un lunar tiene un aspecto atípico, crece o sufre cambios.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *